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viernes, 18 de junio de 2010

CELOS


Sí, tarde o temprano aparecen, y muchas veces cuando menos te lo esperas.

Ayer mismo, saliendo del trabajo, encontré a mi gran amor, Cecilia, besándose con otro hombre. De repente los celos me atacaron, no era para menos. Fui corriendo hacia él y lo empujé. Tuve tan mala suerte que él cayó encima de ella... y eso amortiguó el golpe. Sangre, y más sangre... Cecilia murió al instante, de forma fulminante mi vida se quedó en nada. Alberto, que así se llamaba aquel hombre, se incorporó y no dudó en empezar a llorar. Tartamudeaba del dolor, pero conseguí escuchar algo, algo que me atormentó aun más, pues era su primo, que hacía años que no se veían, un simple beso de esos que se dan a una madre, a un padre, a un hermano... En ese momentó me derrumbé.
Al cabo de unas horas me vi en el hospital, tumbado en una camilla, Alberto estaba allí, me había traído él. Estuvimos hablando y llorando toda la tarde. Mi sorpresa y agobio llegó cuando me dijo que era gay. Fueron sus ojos que, al decirlo, se llenaron de nuevo de lágrimas, y lo abracé. Sentí un escalofrío al hacerlo, algo que nunca antes me había pasado. Era extraño, pero a pesar de la tragedia, medio sonreí, me acababa de enamorar.

La vida cambia a la velocidad de la luz, en dos frases explicas una vida, en un segundo... puede pasar de todo.

viernes, 19 de junio de 2009

Bucle


Interpreté esos gestos, esa cara de asco y esa furia contenida como cualquier persona. Ahí, enmedio de todo estaba yo, creyendo en la vida, sin miedo a la muerte. Comprando, vendiendo, robando... y qué más da. Políticos, antisistema, animales, escoria, ruines, cobardes, humanos.
Mi mente se derrumba y escucho canciones para evadirme, como todos, de lo real. Realmente ni siquiera existe lo que ansío, sería hormiga para ser insignificante, o tal vez pájaro para volar hacia el atardecer.
Verano que llegas de nuevo, como cada año, repitiendo lo mismo de siempre. Calor que odiaré en julio y agosto, y querré en diciembre y enero. Hoy aniversario triste que me quita el sueño, el único capaz de convertir los segundos en años.
Y como cada día, mis vecinos suben y bajan en el ascensor, miles de veces al día... será un picadero? o tal vez soy yo el que se aburre y se queda aquí plasmado enfrente de la pantalla, consumiendo un tiempo límite que no soy capaz de organizar? No sé.
Será verdad que el dinero no da la felicidad y tenga que ir a la India o a Marte, aunque para eso necesito... dinero... vaya he entrado en un bucle infinito, como siempre, y no sé salir de él.